Tokujiro Namikoshi

Fundador

Nació el tres de noviembre de 1905 en la Ciudad de Tadotsu en la isla de Shikoku (La Más Pequeña de las cuatro islas Principales de Japón). Fue el tercer hijo, uno de cuatro hermanos y una hermana menor. 1905 Fue un año feliz para Japón: fue un gran éxito en el futuro. 
Tokujiro (nombre proveniente de su abuelo materno, Guerrero ONU) también Tuvo ONU nacimiento afortunado: el Tres de Noviembre era “Tencho-Setsu”, “la ONU Celebrado día y Menudo Asociado con la 
buena suerte”. 
La familia de Tokujiro tenia para un negocio de fabricación de paraguas.
Su padre Eikichi, tenia 15 o 16 empleados y era presidente en Lo que sé, en un negocio próspero, no en solitario es Shikoku Sino también En otras localidades bronceado lejanas Como Hokkaido y Manchuria. Entonces un año fatídico acaeció.

Era 1911 y Japón sufrió una estación de lluvias inusitadamente larga. No se puede pensar que una lluvia tan pronto como para un fabricante de paraguas, pero para Eikichi era todo menos bienvenida. En aquellos días los paraguas o “bangasa” eran hechos de un papel grueso y engrasado. La fabricación de papel es varias veces posible cuando se seca al aire libre Pero en el verano de 1911 llovió, llovió y llovió. Con tanta lluvia continuamente el proceso de secado al sol fue imposible. Inevitablemente fue el pobre Einkichi no pudo terminar los tiempos para completar los pedidos. La demanda ese año era alta, especialmente desde Manchuria, así es que pidió varios prestamos para comprar materiales y otros fabricantes.Pero ni siquiera así podría salvar el negocio y luego de haberlo declarado en bancarrota.

– No puedo seguir viviendo en Tadotsu, Einkichi le dijo a su mujer – Ahora es el momento decisivo ¿Qué parece una nueva vida en Hokkaido? 
– Hokkaido? ¡Será una broma! ¿Por qué Hokkaido? – Si quieres ir a un Hokkaido yo te sigo – dijo su mujer-. A cuandoquiera que, y lo que quieras hacer, mientras que la familia permanezca junta no tenemos nada de que preocuparnos. Mis hijos y yo te seguiremos adonde vayas. 
– Me ha dicho que el oficial está buscando gente para poblar Hokkaido. Tenemos que pensar en el futuro de nuestros hijos. Me gusta bastante la idea de que crezca en el campo. Debe de hacer mucho frio, pero hay mucho espacio en el que vivir y buenos augurios en los negocios.Por lo menos, podremos ganarnos la vida allí. Puede ser que no sea fácil al principio pero ¿lo intentamos?

Y así la familia Namikoshi, los siete papeles enviados en un Hokkaido y se instaló en una pequeña aldea llamada Nisekpo. En qué días no había más hierba que otra cosa en la popular estación de esquí que es hoy en día. Los primeros años en Hokkaido no fueron fáciles para la familia Namikoshi, que fue totalmente primerizada en el mundo de la agricultura. Incluso para el granjero no era fácil de aplicar campos tan duros e improductivos para hacer maíz y trigo.

Los inviernos no son tregua y la familia sufrió grandes penurias. 
Según fue pasando el tiempo, las cosechas mejoraron y con ellas su calidad de vida. 
Pero el mal tiempo en Hokkaido era un gran obstáculo para la familia acostumbrada al clima de Shikoku. El frío pasaba factura, especialmente a Masa, la madre de Tokujiro, que sufría de un dolor de rodillas espantoso. 
-Ese dolor es insoportable -gritaba Masa. 
-¿Qué puedo hacer? –Replico Eikichi-. No hay ni medico ni medicinas.El dolor empeoraba. Al principio solo tenía las rodillas afectadas, pero luego el dolor se extendió a los tobillos, las muñecas, los hombros y los codos. Sufría de reumatismo agudo en las articulaciones. 
El padre llamo a sus cuatro hijos: Moichi, Masazo, Tokujiro y Haruo. Quiero que ayudéis a vuestra madre dándole masajes en las rodillas, la espalda y la cintura. 
Los hijos, uno de ellos, hicieron lo que podían dar masajes al cuerpo dolorido de Masa. 
Pero fue la técnica de Tukujiro la que logró mejores resultados.
-Tokujiro, hijo mio, esto me alivia tanto.La reacción positiva de Masa cambió totalmente el curso la vida de Tokujiro.Un tiempo después, el hermano de Tokujiro, Moichi, le preguntó 
– ¿Quieres ser tu encargado de cuidar a nuestra madre? ¿Estas seguro? 
– Si, por su puesto. No sé porque, pero la manera en que los masajes en nuestra madre es diferente. Parece aliviada cuando la atiendes tú. Así que ¿porque no cortamos nosotros la leña y hacemos las otras tareas y tu atiendes a nuestra madre?
Y así Tokujiro se convirtió en el encargado de cuidar a su madre. Ella continúa alabándole por su extraordinaria habilidad de hacer el dolor desaparecer. 
– ¡Que bien me cuidas! 
– Pero, ¿de verdad te alivia el dolor madre? 
– ¡Si, por su puesto Tokujiro! Después de que tú me presionas el dolor simplemente desaparece. No me lo estoy imaginando. Desaparece de verdad. ¡ 
Hace tan feliz oír eso! – Exclamó Tokujiro-. Intentare hacerlo lo mejor posible. 
Usando esta técnica, la espalda de su madre, empeñado en la llave del dolor y verla feliz de nuevo. Su deseo de curar su madre dio lugar a una frase famosa:  “El corazón del shiatsu es como la mente de la madre”Un día, Tokujiro notó unas durezas en la parte baja de la espalda de Masa. Se dio cuenta de que el tejido duro estaba más frio que el resto de la espalda. Entonces uso la técnica de la presión en las partes endurecidas.-¡Que bien! dijo Masa-. Inténtalo presionando más fuerte. 
-Bien, seguiré presionando esa zona esta noche. -Tokujiro continúo aplicando presión a la misma zona de la espalda de Masa todos los días. Con el tiempo las zonas inflamadas se ablandaron. El dolor cesó, y las durezas que desaparecieron. El reumatismo de masa había sido mejorado tantísimo que pudo volver a trabajar en los campos del último año de educación primaria de Tokujiro.
Tokujiro había estado presionando la glándula suprarrenal. Es la corteza suprarrenal que produce ciertas hormonas antiinflamatorias como el cortisol, la medicina natural del cuerpo para el reumatismo. Fue esto lo que hizo el reumatismo de Masa. Pero, ¿qué fue lo que condujo a Tokujiro a tal descubrimiento? ¿Fue el instinto de un genio o fue el empeño de cuidar a su madre tan grande que alguna fuerza el empujo en la dirección adecuada? – Sr. Namikoshi, por favor venga al frente, -dijo el director de Tokujiro una mañana de primavera en el colegio. Estaba ahora en quinto grado. Le pidió que se pusiera de pie en frente de la foto del emperador y la emperatriz. Tokujiro no sabia que iba a pasar y se empezó a preocupar.
-Niñas y niños escuchados con atención. Todos sabéis que debéis portaros bien con vuestros padres.Este niño, Namikoshi-san le dio masajes a su madre cada día y como resultado de ello se ha curado de la enfermedad que padecía. Me gustaría que todos respetaseis un vuestros padres como el lo ha hecho.
Tokujiro se quedo impresionado con el cumplido que hizo el director en frente de todos los estudiantes.El lo único que había hecho fue presionar la parte baja de la espalda de su madre y de otra parte volvió a estar sana otra vez. Esto fue suficiente para él. Pero que honor que le felicitasen de esa manera. En ese momento se decidió – Quería trabajar curando a los enfermos. Mi vocación es ayudar a la gente. En 1922, cuando cumplió 17 años, Tokujiro pidió prestado a su hermano una pequeña cantidad de dinero y viajo a Tokio en busca de su ambición: un experto en el arte del masaje. Sin embargo Tokujiro no conocía ningún masajista profesional, y en ese momento no había academias. Pero tenés que elegir una manera de practicar el reparto de periódicos.– Espero que no le importe que se diga, pero usted está un poco pálido. ¿Le pasa algo?
– La verdad que sí. Me duelen mucho los hombros. 
– I’m so sorry. Déjeme darle un masaje. 
– ¿De verdad? ¿Me puede dar un masaje? ¿En serio? Bueno, vale, le tomo la palabra. ¡Que bien es muy agradable y me alivia! ¡Que bien me encuentro ahora! Gracias ¡Eres un masajista experto! Mi salud esta recuperada. ¿Qué puedo hacer a cambio? 
– No necesitas darme nada. 
– Pero insisto. 
– Bueno, vamos a ver. ¿Puedo sugerir una subscripción de un mes en Asashi Shinbun? El dueño estaba tan impresionado que le sugirió que abriese su propia tienda de venta de periódicos. 
Pero Tokujiro no quería abandonar su sueño.
Tokujiro dejo el trabajo de repartidor de periódicos y se convirtió en estudiante de Yoshimatsu Odagawa, un profesor de Anma sobre el que había leído en el periódico. Después de cuatro años de estudio intensivo, Tokujiro estaba preparado para examinarse como masajista. En el examen, el examinador dijo que tenia dolor de espalda y le pidió un Tokujiro que demostraba sus habilidades. 
– Esto es realmente otra cosa. Por favor siga Sr. Namikoshi. – El examinador había disfrutado el tratamiento para que el examen de Tokujiro tuviera que alargarse.